* El año pasado
A veces pienso que me quejo demasiado, que no estoy conforme con cierta situación pero aquí sigo.
Hoy decidí que no volveré a quejarme más, que voy a vivir lo que me ha tocado y lo que he decidido.
Creo que es muy importante para que las cosas sucedan, que dejemos que así sea, que hagamos lo que nos toca, que soñemos, que luchemos, pero que no estemos aferrados a lo contrario, es decir, para que pensar en lo que podríamos estar haciendo, en lo que no tenemos, en lo que nos falta, si todo lo demás es increíble ¿no?
Todas las mañanas me levantó a las 05:00 AM creo que de el tiempo que llevo despertando a esa hora para ir a trabajar, sólo en 2 ocasiones he dicho ¡¡No quiero!! Y ha sido porque tenía un malestar en la garganta y una gripa insoportable, de ahí en fuera lo que hago me gusto, lo que hago lo disfruto, y tengo el trabajo que tanto soñé alguna vez…Es decir, Dios lo hizo posible, cuando tuvo que ser, y yo luche también para lograrlo, me preparé para cuando el dijera: vas.
Cuando me fui a vivir sola, pasaron por mi mente muchas cosas, pero lo que era un hecho y sin duda era que definitivamente no había marcha atrás, es decir no podría volver a mi casa con la familia porque algo no haya funcionado, entonces la presión era aún mayor.
La primera noche incluía una serie de emociones encontradas, recordé de pronto que alguna vez sentí miedo de dormir con luces apagadas, y ahora estaba ahí a punto de dormir, sola, tendría que apagar la luz, y si escuchaba algún ruido extraño, ya no sería mi mamá la que saliera a ver que era.
Era yo, la mujer independiente, la fuerte, la que dijo que podía hacerlo, tenía que resistir.
* Hoy Enero 20.2010 Retomando
Superé la primera noche, claro que antes de que el sueño y cansancio me vencieran pensé cosas como que al fin lo había hecho, que ya no había regreso y que tenía que irme bien o irme mejor que eso.
Unos pocos días antes de terminar el año anterior elegí no discutir conmigo misma ni quejarme de nada, opté por cerrar los 12 meses consiente de que estoy en el camino que yo quise, que cada sacrificio que haya que hacer es parte de todo el mundo mágico que quise crear para vivir y que cada noche es válido seguir sintiendo nervio al apagar las luces pero también cada noche cómo aquella primera es la oportunidad de empezar de nuevo, de cerrar los ojos y volver a soñar en todo lo que podré lograr un día.
Llevo 20 días del año sin quejarme respecto a nada, y de haber sabido antes, esta es la mejor forma de dar paso a que las cosas buenas lleguen y sucedan.
